EL EGO O EL AMOR: ¿QUIÉNES NO QUIEREN DE REGRESO A MATÍAS ALMEYDA EN CHIVAS?, ¿NUNCA LO VAN A LLAMAR?

En días, pasados, el 14 de septiembre, algunos medios publicaron la noticia de que Matías Almeyda podría regresar a Chivas; en las últimas horas el mismo Director Técnico del San José Earthquakes de la MLS ha desmentido tal noticia al indicar que no ha sido llamado por ningún dirigente del Club Deportivo Guadalajara.

La realidad es que no sólo no le han llamado, sino es muy probable que no le vayan a llamar, a menos que el sentimiento y el pensamiento de Ricardo Peláez y de Amaury Vergara, sobretodo en el caso de Amaury, tengan una reflexión, un cambio profundo y se sienten a dialogar con el ex entrenador del “Chiverío”.

En exclusiva para Dame Bola de Radio 13, en días recientes, una fuente cercana al Club Deportivo Guadalajara, nos manifestó que Ricardo Peláez, el vigente director deportivo de Chivas y Amaury Vergara, el actual dueño y presidente del equipo, hijo y uno de los herederos de Jorge Vergara, quien tiene bajo su cargo el destino del equipo más querido de México, lo siguiente: “Amaury y Peláez no quieren a Matías Almeyda y por eso nunca lo llamarán para dirigir de nuevo a su ´Rebaño´”.

Las razones seguramente son por los acontecimientos que se sucedieron en la primera mitad del 2018, entre ellos, cuando los jugadores de Chivas no recibieron los bonos por haber ganado el título de liga en el torneo Clausura 2017 y ante el reclamo esto molestó a la directiva, esto de alguna manera afectó al técnico argentino en su relación con Jorge y Amaury Vergara. Cabe señalar que el equipo tapatío pasaba por circunstancias adversas que afectaron el ecosistema del mismo, tales como el divorcio de Jorge Vergara, una gran deuda, entre otros factores, por la construcción del estadio, la enfermedad del fundador de Omnilife, etc, etc. Al final, el contexto afectó no solamente a Matías Almeyda, sino a toda la institución, había todo un caos alrededor en el que desde mi punto de vista, todos fueron víctimas, desde el dueño hasta los «hinchas».

De acuerdo a la información que recibimos, a Matías no lo llamarían a pesar de que el “Pelado” ha sido de los pocos que han entendido, en la historia del club, la complejidad de una institución como el Club Deportivo Guadalajara, tanto en lo cultural, lo deportivo, lo administrativo, la tradición, la fama y en general en todo lo que rodea a ésta institución, no es fácil entrar con el pie derecho a la Chivas Rayadas del Guadalajara.

Esto me recuerda la frase que le escuché por primera vez a mi estimado Alfonso Lanzagorta, para mí, el mejor periodista especializado en béisbol mexicano de la actualidad: “El béisbol es como ir a misa, muchos asisten y pocos entienden”; el mismo Alfonso citó que la frase le pertenece al ex pelotero de los New York Giants, Wes Westrum. Ésta frase le queda perfecto al “Chiverío” y yo me atraví a modificarla como sigue: “El béisbol y también las Chivas son como ir a misa, muchos asisten y pocos entienden”.

Matías de Jesús “El Pelado” Almeyda sí entendió a Chivas y despertó al “Gigante” como algún día lo manifestó pocos días después de que fuera presentado en el equipo el 15 de septiembre de 2015 “Vengo a levantar a éste Gigante”. En efecto, el argentino llegó en plenas fechas patrias el club más mexicano y éstas noticias que hemos recibido se presentan en el mes más mexicano también.

LOS MEJORES DIRECTORES TÉCNICOS EN LA HISTORIA DE CHIVAS.

Si hablamos de Directores Técnicos, pocos han podido hallarle la cuadratura a Chivas en 115 años de historia. La siguiente tabla muestra que en la relación o tasa “títulos/año” y en la de “años/título”, Matías Almeyda es el mejor Director Técnico, con la salvedad de que a él le toco vivir torneos cortos; sin embargo, alcanzó el éxito:

La tabla anterior la vamos a interpretar de ésta forma, mientras a Alberto Guerra le llevó 9 años ganar un título, a Javier de la Torre, ganar el título le llevaba cada que transcurrían 1.16 años y a Almeyda cada título lo ganaba cada .6 años, es decir, si redondeamos, cada medio año (.5) ganaba un título.

A la inversa, mientras que Guerra ganó .11 títulos por cada año que estuvo, Javier de la Torre ganó .85 títulos por año y Matías ganó 1.67 títulos por años.

Las estadísticas son frías, pero no mienten y si lo vemos desde una razón de títulos/tiempo, Almeyda es el mejor. Lo que no es frío es el liderazgo y el carisma del nacido en Azul, Provincia de Buenos Aires un 21 de diciembre de 1973, un hombre que basa su vida futbolística en la pasión y en el amor en la dirección técnica.

EL EGO Y EL AMOR.

Para contratar a un Director Técnico desde luego que es importante evaluar su modelo de juego y todo lo que esto implica, pero aquí no hace falta hablar de modelos de juego, de idea de juego, de comportamientos en la cancha en las distintas fases o de sistemas o formaciones tácticas, las sensaciones que se crean si juega bonito, etc., esto lo podemos omitir por ahora porque al final del camino lo que más le interesa a un dueño, a un aficionado o a un historiador del fútbol, son los resultados, los títulos que se obtuvieron, porque es lo que te da grandeza y genera identidad.

Por otro lado, Matías es una persona que seguramente tuvo errores en su gestión tanto con sus jugadores y en la relación con sus jefes, pero que en verdad se enamoró del Club, de su tradición, de Guadalajara y de México.

Las familias se pelean y se reconcilian y así pasa la vida en un comenzar y recomenzar; sin embargo, si el amor no impera, el ego gana.

El ego es el principal cáncer no sólo del fútbol mexicano, sino uno de los peores males de la humanidad, de las familias, donde pueden pasar muchísimos años sin reconciliación, lo hemos padecido todos alguna vez. El ego es no querer ceder y en ocasiones en detrimento a nosotros mismos, nos damos balazos en el pie, nos auto saboteamos por orgullo, a pesar de reconocer en el fondo, que si buscamos formas de arreglar una situación, nos traerá beneficios mutuos, una reciprocidad de benevolencia; el ego es invisible, es como un gas que si no lo detectas y lo paras a tiempo, se adueña del espacio.

El ego, el orgullo, es un mal que no nos permite ver con objetividad, con humildad, es decir, nos impide reconocer la aceptación de las virtudes y los defectos en los demás y en nosotros mismos, nos obstaculiza para asumir lo bueno y lo malo en mí y en los demás, el ego nos impide buscar el diálogo, perdonar, rectificar y enderezar el rumbo nuevamente en función de acuerdos y reconciliaciones entre dos partes.

Dicen los que saben de factor humano que las hijas de la soberbia son el egoísmo, el egocentrismo y el egotismo; sea como sea, todos estos términos son antónimos del amor. También afirman que detrás del enojo hay egoísmo y que el enojo en sí representa miedo, a su vez, el miedo es falta de fé.

Matías Almeyda tiene una personalidad arrolladora, apetecible para la afición y para sus jugadores, con eso tiene todo para ser exitoso y así lo logró con los hechos, “títulos son amores”; sin embargo, muy probablemente su esencia de líder puede despertar envidias y representar una amenaza para los directivos desde un punto de vista de protagonismo, de preferencias, etc. y eso seguramente no es agradable, pero para eso existe el diálogo, los acuerdos y el perdón de ambas partes.

Todo es posible, excepto la muerte y el hombre que lo trajo, Jorge Vergara (Q.E.P.D.), un hombre generoso, de buen corazón, de buena cepa del que Matías siempre fue un agradecido ya se nos adelantó y así como hizo con otros referentes de éste glorioso equipo al elegir la reconciliación, en el caso del argentino no podrá ser, dicho de otra forma, si Jorge no hubiese fallecido, ante el contexto que ha vivido el equipo en los últimos años, seguramente ya estaría de vuelta. Recordemos que Jorge Vergara era visionario, innovador y visceral, pero noble y a más de uno lo despidió y después lo trajo de vuelta, el caso de Benjamín Galindo por citar un ejemplo.

Los aficionados del conjunto rojiblanco, sobretodo, anhelan que Amaury Vergara pueda emular a un Amaury Vergara noble, porque es un ser único e irrepetible, dicho de otra manera, Amaury no es Jorge y al igual que cualquier ser humano, tiene la libertad y la capacidad de regular sus defectos de carácter y sus virtudes; la misma afición tan golpeada del Guadalajara, las estadísticas y los hechos están conscientes de lo que pocos han podido lograr, ¿podrá asimilar esto Amaury y dar paso al “Abrazo de Acatempan” con Matías Almeyda?, sólo el tiempo lo dirá.

De izquierda a derecha: Amaury Vergara, Jorge Vergara, Matías Almeyda, José Luis Higuera, la tarde que conquistaron el 12 avo. título de liga, 28 de mayo de 2017. Foto: Juan Mejia/Jam Media/LatinContent vía Getty Images.

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