Tras una desastrosa exhibición en el Snapdragon Stadium que dejó un marcador de 4-1 en contra, Pumas regresa al Olímpico Universitario con la obligación de ganar por tres goles para mantener vivo el sueño internacional. La afición se aferra al recuerdo del 16 de marzo de 2022, cuando lograron la heroica remontada (3-0 y triunfo en penales 4-3) ante el New England Revolution bajo circunstancias idénticas.
Las Claves del Partido
1. Corregir los pecados de la Ida
El planteamiento de Efraín Juárez fue costoso: el equipo se echó para atrás inexplicablemente cuando tenía la ventaja, cediendo la iniciativa. Hoy, Pumas no puede permitirse la pésima marcación en juego aéreo que los condenó en California ni la falta de claridad frente al arco rival.
2. La Fortaleza de C.U. y la Historia
El estadio juega. Pumas no pierde en casa por Concachampions desde el 24 de octubre de 2011 (0-1 vs FC Dallas). Esa racha de más de una década, sumada a la mística contra equipos de la MLS y el factor altura, son las principales armas para intimidar al rival.
3. La baja del ‘Coco’ desajusta el mediocampo
El cuadro universitario llega con una baja sensible: Adalberto Carrasquilla, su motor en el medio campo, no estará disponible. Además, San Diego ha mostrado fragilidad defensiva cuando se le presiona alto, algo que Pumas deberá explotar desde el minuto 1, ante la ausencia del panameño, quien es el que pone orden en la medular.
Es matar o morir. Juárez tiene la oportunidad de redimirse o de consumar el fracaso. La mesa está puesta para otra noche mágica en el Pedregal, siempre y cuando Pumas recuerde cómo se juega una eliminatoria con el cuchillo entre los dientes. Hoy, el vuelo de Ícaro tendrá que ser hasta las nubes, porque los Pumas no solo necesitan ganar, necesitan volar en la cancha para avanzar a la siguiente fase de la Concachampions.