
Previo al arranque de la Copa América, la selección mexicana dirigida por Jaime Lozano disputó su segundo partido amistoso frente a Uruguay. Los charrúas fueron ampliamente ampliamente dominantes en el encuentro celebrado en el Empower Field at Mile High de Denver, Colorado, en una noche para el olvido para el combinado azteca, que en pocos días enfrentará a Brasil.
México inició con intensidad y generó dos oportunidades claras que no logró concretar. Sin embargo, al minuto 7´, Uruguay comenzó a imponer condiciones por las bandas. Un balón filtrado encontró a Darwin Núñez, quien tras un rebote empujó la pelota al fondo de la red para abrir el marcador.
El equipo mexicano intentó reaccionar mediante Roberto Alvarado, cuyo disparo de media distancia se estrelló en el larguero, provocando el suspiro de la afición tricolor presente en el estadio.
El segundo golpe llegó al 26´, Facundo Pellistrti culminó un contragolpe iniciado por Brian Rodríguez, definiendo por el sector derecho para colocar el 2-0.
Pero el castigo no terminó ahí. Al 44´tras una mala salida mexicana, Darwin Núñez encabezo un cotraataque acompañado por Maximiliano Araujo y definió la jugada para firmar su doblete y el 3-0 antes del descanso.

Para el inicio del complemento, Lozano mantuvo el mismo once, pero la respuesta nunca llegó. Al minuto 49′, nuevamente por la banda de la derecha, Pellistri, envío un centro raso al área que encontró a Núñez en el segundo poste. El delantero selló su hat-trick y el contundente 4-0 definitivo.
El encuentro también se vio empañado por la suspensión momentánea debido al grito homofóbico y, posteriormente, por la invasión de cinco aficionados al terreno de juego. Una noche accidentada en todos los sentidos para el equipo de Lozano.