En medio de la fuerte atención internacional por los recientes episodios de violencia en México, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino reafirmó su respaldo absoluto al país como una de las sedes del Copa Mundial de Fútbol de 2026.
En declaraciones desde la ciudad de Barranquilla, Colombia, Infantino aseguró que “está muy tranquilo” respecto a la capacidad de México para recibir a las selecciones y a los aficionados que llegarán en junio y julio. A pesar del repunte de violencia que ha generado preocupación fuera de las fronteras, el dirigente dejó claro que ven “todo muy bien” y que la organización será “espectacular”.
Respaldando a México en público
Frente a los cuestionamientos sobre la seguridad tras los hechos ocurridos en Jalisco y otras zonas del país, Infantino no solo negó riesgos para la celebración de la justa mundialista, sino que dijo tener “confianza total” en México y en las autoridades encargadas del evento.
El presidente de la FIFA también se refirió al trabajo que se está llevando a cabo para dejar listos los estadios y la infraestructura necesaria antes del inicio del Mundial, programado del 11 de junio al 19 de julio de 2026.
Mensaje a la comunidad futbolística
Infantino insistió en que la situación está siendo monitoreada y que, como en cualquier país que organiza un evento de esta magnitud, existen autoridades y planes de seguridad preparados para garantizar el desarrollo de los partidos sin contratiempos. “México es un gran país de fútbol”, dijo, destacando que tanto Ciudad de México, como Guadalajara y Monterrey tienen todo en marcha para recibir a miles de aficionados y selecciones.
¿Qué significa esto para el Mundial?
Las declaraciones de Infantino buscan reducir las dudas internacionales sobre la realización del torneo en territorio mexicano, justo cuando la atención mediática se ha centrado en la violencia reciente. Su mensaje fue claro: no hay intención de cambiar sedes ni cancelar partidos, y las ciudades anfitrionas permanecerán firmes en el calendario de la FIFA.