Rafael Márquez, actual auxiliar de la Selección Mexicana, afirmó que la corrupción en el futbol formativo es uno de los principales obstáculos para el crecimiento del balompié nacional. Durante el Segundo Congreso de Futbol Formativo, el exdefensa señaló prácticas como el cobro indebido para dar minutos a jóvenes jugadores.
“Si quieres que juegue tu hijo, me tienes que dar”, expuso Márquez al referirse a una problemática que calificó como cultural y que, a su juicio, debe erradicarse desde las fuerzas básicas. El exjugador de Atlas y Barcelona sostuvo que la responsabilidad recae en entrenadores y formadores, quienes deben priorizar el desarrollo integral por encima de intereses económicos.

Márquez explicó que su regreso a México, tras dirigir al Barcelona B, respondió a la intención de impulsar cambios estructurales, aunque forma parte del cuerpo técnico encabezado por Javier Aguirre rumbo al Mundial de 2026, su proyecto contempla sentar bases hacia 2030, ciclo en el que está considerado como posible seleccionador nacional.
El llamado del “Káiser” no se limitó a la corrupción, debido a que también apuntó al conformismo del futbolista mexicano y a la necesidad de fortalecer la preparación mental, física y táctica desde edades tempranas. Subrayó que el profesionalismo no se limita al día del partido, sino que incluye hábitos, alimentación y comprensión estratégica del juego.
Márquez insistió en que México cuenta con talento suficiente para competir al máximo nivel, pero advirtió que sin cambios profundos en la formación y sin erradicar prácticas nocivas, será difícil aspirar a ubicarse entre las potencias del futbol mundial.