Italia venció 3-1 a Alemania Federal en la Final de la Copa Mundial de la FIFA España 1982TM, disputada el 11 de julio de 1982 en el Estadio Santiago Bernabéu de Madrid. Ante 90 mil espectadores, la escuadra azzurra escribió una de las páginas más gloriosas del fútbol mundial, al recuperar la corona después de 44 años.


El partido: tensión, drama y explosión italiana
El arranque fue puro nervio. Alemania, liderada por Karl-Heinz Rummenigge, su capitán, intentó imponer su físico; Italia, fiel a su libreto táctico de Enzo Bearzot, apostó por orden y paciencia. El primer golpe emocional llegó antes del descanso: penal para Italia cometido a Bruno Conti por parte de Hans-Peter Briegel a través de un empujón en el vértice del área chica a segundo palo y Antonio Cabrini lo mandó afuera en un disparo raso de zurda cruzado, así desperdició una oportunidad de oro. Ese fallo pudo cambiar la historia. Lo mejor estaba por venir.
Paolo Rossi (57’): el inicio de la fiesta
En el segundo tiempo, Italia encontró la grieta. Centro de Claudio Gentile desde la derecha, en el último tercio, balón flotado al corazón del área de meta, aparecen tres italianos con la marca de un solo defensor alemán, aparece y se anticipa Paolo Rossi para rematar con la testa picado, el hombre del destino. El remate fue seco, letal, imposible para Harald Schumacher.Italia 1-0. El Bernabéu empezaba a inclinarse.

Marco Tardelli (69’): el grito eterno
Si hay un gol que define una final, es éste. Pelota que pierde Alemania en la frontal del área italiana, una pelota muy comprometida de Rummenigge, Gaetano Scirea, el líbero en el 1-5-3-2, sale de inmediato en el regate y la lleva hasta círculo central y se la entrega a Conti, quien interioriza a pasillo central, ahí frena y engancha y justo en ese momento se cruza y se la “quita” Paolo Rossi quien enseguida abre hacia el sector derecho del área donde se proyecta Scirea, de taquito hacia atrás, dentro del área se la entrega a Bergomi, éste repite pase con Scirea, quien espejea y paciente espera el desmarque de alguien, éste alguien se llama Marco Tardelli, quien arriba a la media luna, hace un control orientado hacia su perfil zurdo y cayéndose saca un obús cruzado que deja parado al rubio Schumacher y se interna iracundo, riflazo que besa por segunda vez la red del Bernabéu, gol!, 2-0 parcial para Italia, un golazo, a los pases, fútbol asociación, pero lo inolvidable no fue sólo el disparo, sino su celebración: corrió desbordado de emoción, gritando con el alma, la gesticulación del rostro y con los dos brazos a puño cerrado celebrando al borde de las lágrimas. Alemania tambaleaba.


Alessandro Altobelli (81’): la sentencia
Con los alemanes volcados al ataque, Italia ejecutó una contra perfecta cuando Briegel fingía una falta dentro del área de los azzurri. Desborde por banda derecha desde su primer cuarto y con una avenida super ancha, Bruno Conti se va solo hasta el último tercio, se interna en el área, pase al corazón del área y Alessandro Altobelli controla y define con frialdad, zurdazo raso justo en el manchón penal hacia costado izquierdo. Italia 3-0. Partido prácticamente liquidado.
En las tribunas, el presidente italiano Sandro Pertini ya celebraba con gesto desafiante: “no nos alcanzan”.
Paul Breitner (83’): el orgullo alemán
Alemania no murió sin pelear. Dos minutos después, un incansable Hans-Peter Briegel fue derribado fuera del área en costado izquierdo, Hansi Muller envió centro pasado que en el rebote la pelota quedó suelta en el corazón del área y Paul Breitner sacó un disparo derecho cruzado que venció a Dino Zoff. Italia 3-1. Demasiado tarde para la remontada.
En cuanto al arbitraje, no hubo polémicas graves ni decisiones que marcaran el resultado. Italia jugó el partido perfecto: resistió cuando debía y golpeó en el momento exacto.
Reacciones: la gloria azzurra
Tras el partido, el técnico Enzo Bearzot fue claro: Italia había sido subestimada y respondió con futbol y carácter. Por su parte, Paolo Rossi, héroe del torneo, consolidó su leyenda al ser el máximo goleador y figura del Mundial.
Del lado alemán, la sensación fue de desgaste: un equipo que llegó al límite físico tras una semifinal brutal ante Francia que se definió en los penales.
El reporte oficial de FIFA de éste final de Copa Mundial, a continuación: https://web.archive.org/web/20071209140858/http://www.fifa.com/worldcup/archive/edition=59/results/matches/match=923/report.html