Un inicio que prometía ante un Cuauhtémoc vacío dejó un Cruz Azul y Xolos de Tijuana firmarondo un empate 1-1 en un duelo donde las emociones estallaron rápido, pero la contundencia brilló por su ausencia en el complemento.
Arranque explosivo y el rugido del “Toro”
El partido comenzó con un ritmo tranquilo. La Máquina, empujada por su poca afición, tomó la iniciativa y comenzó a tentar el arco fronterizo desde los primeros compases. Corría el minuto 17 cuando una desatención en la zaga canina y una gran jugada en solitario de Montaño provocó una falta dudosa dentro del área. El árbitro no dudó y señaló el manchón penal. Fue Gabriel “Toro” Fernández quien tomó el esférico con autoridad. Con un cobro potente, el delantero charrúa engañó al guardameta y mandó a guardar la pelota al fondo de las redes, haciendo estallar las gargantas celestes y poniendo el 1-0 en el marcador.
La respuesta inmediata en la frontera
Sin embargo, la jauría no estaba dispuesta a ser un espectador más en la capital. Lejos de achicarse por el golpe anímico, el equipo de Tijuana adelantó líneas y encontró oro apenas ocho minutos después.
Al minuto 25, tras una rápida transición ofensiva que desarmó el mediocampo de Cruz Azul, apareció Ghezouani. El atacante de Xolos aprovechó un rebote de Mier y mando el balón al fondo del arco. El 1-1 subió al marcador, silenciando el júbilo local y devolviendo la tensión al encuentro.
Un segundo tiempo de trincheras
El partido prometía un gran ritmo tras los primeros 30 minutos, pero el miedo a perder terminó pesando más que las ganas de ganar.
El descanso sirvió para que ambos estrategas ajustaran sus piezas, lo que se tradujo en un complemento mucho más rocoso, trabado en el mediocampo y con constantes faltas tácticas.
Cruz Azul intentó ofender con balones filtrados у centros por las bandas, pero la defensa tijuanense se plantó como un auténtico muro. Por su parte, Xolos apostó por el contragolpe, esperando el error de los locales, pero sin la precisión necesaria en el último tercio de la cancha para dar la estocada final.
El saldo de la Jornada 15
El silbatazo final decretó un reparto de puntos que deja un sabor agridulce para ambas escuadras pero aún más para los dirigidos por Nicolás Larcamón quien llega a 8 partidos seguidos sin ganar, teniendo asi un mal cierre de torneo.