Chivas volvió a marcar el paso en el Clausura 2026 con una goleada 5-0 sobre Puebla en el Estadio Akron, en una noche donde recuperó sensaciones y confirmó por qué se mantiene en la cima del torneo. El equipo dirigido por Gabriel Milito no solo ganó, también impuso condiciones y dejó claro que llega fuerte al cierre de la fase regular.

El arranque del partido no fue completamente rojiblanco, debido a que Puebla generó dos ocasiones claras en los primeros minutos, pero la falta de contundencia terminó por condenarlos. Esa ventana le dio vida a Guadalajara, que no perdonó cuando encontró espacios. Al minuto 19, Bryan González abrió el marcador tras una buena combinación con Efraín Álvarez, en una jugada que marcó el rumbo del encuentro.
A partir de ahí, el dominio fue total. Ricardo Marín amplió la ventaja con un cabezazo certero al 27’, reflejando la superioridad en el área. En la segunda mitad, Chivas mantuvo la intensidad y encontró el tercero gracias a Brian Gutiérrez, quien aprovechó un rebote tras una jugada accidentada en el área.

El cierre fue demoledor, ya que Bryan González firmó su doblete al 81’ con un disparo cruzado, consolidándose como la figura del encuentro. Minutos después, Hugo Camberos selló la “manita” con el quinto gol, desatando la celebración en un estadio que se ha convertido en una auténtica fortaleza.

Más allá del resultado, el triunfo tiene peso en lo colectivo e histórico, debido a que Chivas alcanzó su victoria número 11 del torneo, una cifra inédita para el club en torneos cortos, y llegó a 34 puntos, igualando su mejor registro en fase regular. Además, aseguró su lugar en la próxima Concacaf Champions Cup, reafirmando el momento sólido del proyecto.