Skhiri, Mejbri y Ayari encabezan una generación que quiere llevar a las Águilas de Cartago más lejos que nunca
Túnez llegará a la Copa del Mundo de 2026 con la intención de romper una barrera histórica: superar la Fase de Grupos por primera vez. Aunque no cuenta con el cartel de otras selecciones africanas, las Águilas de Cartago poseen una base de futbolistas que compiten en algunas de las mejores ligas de Europa y que buscarán convertirse en protagonistas del torneo.
El conjunto dirigido por Sabri Lamouchi se caracteriza por su orden defensivo, intensidad física y velocidad para atacar los espacios. Dentro de ese sistema destacan varios nombres que serán clave para las aspiraciones mundialistas del combinado tunecino.
Ellyes Skhiri, el motor del mediocampo
La principal referencia de Túnez es Ellyes Skhiri. El mediocampista del Eintracht Frankfurt se ha convertido en el equilibrio del equipo gracias a su capacidad para recuperar balones, leer el juego y conectar la defensa con el ataque.
A sus 31 años es uno de los futbolistas más experimentados de la plantilla y en Alemania se ganó el apodo de “Maratón Man” por la enorme cantidad de kilómetros que recorre durante cada partido. Su resistencia física y liderazgo lo convierten en una pieza indispensable para las Águilas de Cartago.

Hannibal Mejbri, la creatividad tunecina
Otra de las figuras a seguir es Hannibal Mejbri. El futbolista del Burnley destaca por su visión de juego, técnica individual y capacidad para generar peligro cerca del área rival.
Formado en las categorías juveniles del Manchester United, el mediocampista ofensivo representa gran parte del talento creativo de Túnez. A sus 23 años llega al Mundial como uno de los jugadores llamados a marcar diferencia en los momentos importantes.

Khalil Ayari, la joya del PSG
Entre las jóvenes promesas sobresale Khalil Ayari. El extremo de apenas 20 años llamó la atención del Paris Saint-Germain, club al que se incorporó en 2025 tras superar un proceso de pruebas.
Su velocidad, desequilibrio y capacidad para encarar defensores lo convierten en una de las grandes apuestas a futuro del futbol tunecino. El Mundial podría ser el escenario ideal para consolidarse a nivel internacional.
Talbi y Achouri completan el grupo de figuras
La solidez defensiva de Túnez pasa por los pies de Montassar Talbi, central del Lorient y líder de la última línea. Su juego aéreo y capacidad para ordenar la defensa son fundamentales para un equipo que basa gran parte de su éxito en mantener el orden atrás.
Por las bandas aparece Elias Achouri, extremo del Copenhague que aporta velocidad y profundidad. Su capacidad para explotar los espacios en contragolpe puede convertirse en un arma importante para una selección que buscará competir ante rivales de mayor jerarquía en el Mundial.
