IMG 8097

Endorfina Deportiva: Los leones enjaulados por su propio domador.

Jude Bellingham, un monstruo en la cancha que su técnico no quiso “sacarle el jugo”. Foto: Federico Olvera

La Copa Mundial de la FIFA 2026 nos ha dejado grandes historias, pero ninguna tan frustrante como la de la selección de Inglaterra. El combinado de los “Tres Leones” llegó al torneo con un arsenal que envidiaría cualquier potencia futbolística: atletas formidables, técnicos de élite y una generación dorada en plenitud. Sin embargo, su participación terminó con el amargo sabor de la oportunidad perdida. Para quien escribe, Inglaterra es, sin lugar a dudas, la gran decepción del Mundial. Y el único responsable tiene nombre y apellido: Thomas Tuchel.

Es incomprensible cómo un director técnico con semejantes “bestias” competitivas decidió aplicar una y otra vez la tacaña filosofía de defender marcadores mínimos en las instancias definitivas. El fútbol castiga la cobardía, e Inglaterra pagó el precio más alto por renunciar a su propia naturaleza ofensiva.

La tendencia al colapso por exceso de precaución se avisó desde los octavos de final. Contra México, los ingleses ganaban cómodamente 2-0, pero Tuchel ordenó replegar filas. Terminaron pidiendo la hora, asfixiados por un rival que, afortunadamente para ellos, fue inoperante en el toque final los últimos 45 minutos y no pudo concretar el 3-3. La advertencia estaba ahí, pero el banquillo inglés decidió ignorarla.

En los cuartos de final frente a Noruega la historia se repitió con idéntico guión. Tras empezar abajo 0-1, la calidad individual británica remontó el marcador. Pero apenas cayó el 2-1, el equipo se echó para atrás de manera incomprensible. Volvieron a sufrir, volvieron a colgarse del travesaño y volvieron a sobrevivir por la mínima ante una Noruega insistente pero corta de ideas. Tuchel pensó que la fortuna sería eterna.

El golpe de realidad llegó en las semifinales, donde la física cuántica del fútbol demostró que no se puede especular ante los gigantes. Al minuto 55, Anthony Gordon ponía en ventaja a Inglaterra frente a una Argentina que lucía sometida. En lugar de liquidar a la albiceleste aprovechando el desconcierto, Tuchel activó el chip defensivo, craso error. El estratega alemán asumió erróneamente que los recursos de Argentina eran los mismos que los de México o Noruega: centros predecibles al área.

IMG 8099
Toda la plantilla inglesa festejaba el gol de Gordon, era el minuto 55, muy temprano para cerrar un juego. Foto: Federico Olvera.

Pero la Argentina comandada por Lionel Messi en el campo de juego maneja un catálogo indescifrable: dribbling, pases bombeados a las bandas, rupturas hacia la línea de fondo y asociaciones en espacios reducidos mediante triángulos y cuadrados mágicos. Ante el cerrojo inglés, la albiceleste activó una variante más: el disparo de media y larga distancia. Al minuto 85, Enzo Fernández rompió la resistencia inglesa con un remate cruzado descomunal desde fuera del área.

El empate desató el pánico en una Inglaterra que ya no sabía cómo atacar porque se le había olvidado cómo hacerlo. Argentina olió la sangre y se lanzó al cuello. El “Mesías” frotó la lámpara, envió un centro preciso al área chica a segundo palo y Lautaro Martínez, con un testarazo seco, firmó el 2-1 definitivo.

Es una verdadera lástima que un plantel con un nueve de la jerarquía de Harry Kane, un enganche total de zancada prodigiosa como Jude Bellingham, la electricidad de Bukayo Saka y Anthony Gordon y un revulsivo como Marcus Rashford, la salida pulcra de Anderson, el despliegue de Declan Rice y los carrileros Reece James y Djed Spence, haya sido sometido a un fútbol tan mezquino. Cualquier técnico del planeta habría soñado con dirigir a estos animales competitivos para pasarle por encima a cualquiera y proclamarse campeones del mundo. Thomas Tuchel prefirió enjaular a los leones y el fútbol, que es sabio, lo terminó echando del Mundial.

Total
0
Shares
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Posts