Los Baltimore Ravens derrotaron 34-31 a los Dallas Cowboys, la tarde-noche de éste domingo 27 de septiembre, en el primer partido de la National Football League (NFL) disputado en el estadio Maracanã de Río de Janeiro, Brasil, correspondiente a la semana 3 de la temporada 2026. Ante 72,792 espectadores, que fueron testigos de un encuentro espectacular que terminó con un gol de campo de 56 yardas de Tyler Loop cuando ya solamente quedaba un segundo en el reloj, después de que ambos equipos intercambiaran la ventaja durante los minutos finales. Con el triunfo, Baltimore mejoró su marca a 2-1, mientras Dallas cayó a 1-2.
Dallas comenzó mejor y rápidamente tomó el control del marcador. Brandon Aubrey abrió el partido con un field goal de 28 yardas y posteriormente, Javonte Williams coronó una ofensiva con una carrera de dos yardas para poner a los Cowboys arriba 10-0. Baltimore respondió antes de terminar el primer cuarto con Derrick Henry, quien ingresó a las diagonales con un acarreo de cuatro yardas para acercar a los Ravens 10-7.
En el segundo cuarto, Henry volvió a aparecer y consiguió su segundo touchdown terrestre de la tarde, ésta vez para darle a Baltimore la ventaja. Los Ravens agregaron posteriormente un field goal de Tyler Loop de 27 yardas, mientras Dallas respondió con otro gol de campo de Aubrey, de 38 yardas, para que Baltimore se marchara al descanso con ventaja de 17-13.
El tercer cuarto tuvo uno de los momentos determinantes del partido. Cuando Dallas intentaba acercarse en el marcador, Keondre Jackson bloqueó un intento de field goal de 59 yardas de Brandon Aubrey y Baltimore aprovechó inmediatamente la posición de campo. Derrick Henry corrió 29 yardas en esa serie y después de otras buenas carreras de Henry, Lamar Jackson y Justice Hill, los Ravens llegaron a la zona roja. Lamar encontró a Chris Moore para un touchdown de cuatro yardas, ampliando la diferencia a 24-13.
Dallas reaccionó con autoridad. Dak Prescott conectó con Jake Ferguson para un touchdown de 19 yardas y los Cowboys agregaron la conversión de dos puntos en una conexión Prescott-Lamb, para reducir la desventaja a 24-21.


La ofensiva de Dallas continuó encontrando espacios y ya en el último cuarto, KaVontae Turpin corrió nueve yardas para touchdown, completando una remontada de 15 puntos y colocando a los Cowboys adelante 28-24.
Baltimore respondió cuando más lo necesitaba. Con poco más de un minuto y medio por jugar, Lamar Jackson encontró al novato Matt Hibner en la zona de anotación para un touchdown de dos yardas, devolviendo la ventaja a los Ravens 31-28. Dallas, sin embargo, tuvo una última oportunidad para ganar el encuentro. Una interferencia de pase de Nate Wiggins llevó a los Cowboys hasta la yarda 1 de Baltimore, pero la defensa de los Ravens consiguió detener a Dallas en la línea de gol.
Dallas tuvo que conformarse con el field goal. Brandon Aubrey convirtió desde 23 yardas con siete segundos restantes, empatando el partido 31-31 y dejando aparentemente encaminado el encuentro hacia el tiempo extra. Pero el desenlace todavía tenía preparada una última sorpresa.
Después del touchback, Baltimore recibió el balón con apenas siete segundos. Lamar Jackson tomó el control y encontró a Zay Flowers para una recepción de 27 yardas, llevando el balón hasta la yarda 38 de Dallas. Baltimore pidió tiempo fuera con un segundo en el reloj y Tyler Loop ingresó al campo. El joven pateador conectó un field goal de 56 yardas, con el balón entrando por el poste izquierdo, para sellar una de las victorias más dramáticas de la temporada y provocar la celebración de los Ravens en el Maracanã.


Las figuras ofensivas
Lamar Jackson tuvo una actuación eficiente para Baltimore. El quarterback completó 15 de 20 pases para 186 yardas y dos touchdowns, sin intercepciones, además de aportar 50 yardas terrestres en seis acarreos. Sus dos pases de touchdown fueron para Chris Moore y Matt Hibner, y su última conexión con Zay Flowers fue la jugada que dejó a Baltimore en posición para el field goal ganador.
Derrick Henry fue nuevamente el motor terrestre de los Ravens. El corredor terminó con 26 acarreos para 89 yardas y dos touchdowns, incluyendo una carrera larga de 29 yardas. Además, alcanzó un nuevo hito histórico al superar a Eric Dickerson y colocarse noveno en la lista histórica de yardas terrestres de la NFL.


Por aire, Zay Flowers lideró a Baltimore con cinco recepciones para 84 yardas, además de una carrera de 20 yardas. Rashod Bateman sumó dos recepciones para 37 yardas, mientras que Matt Hibner tuvo dos atrapadas para 23 yardas y consiguió el touchdown que puso a Baltimore arriba 31-28.
Por Dallas, Dak Prescott completó 25 de 40 pases para 276 yardas, un touchdown y ninguna intercepción, además de correr cuatro veces para 19 yardas. CeeDee Lamb fue su principal arma aérea con siete recepciones para 112 yardas, mientras que George Pickens también terminó con siete recepciones y 82 yardas.
El juego terrestre de los Cowboys tuvo como protagonista a Javonte Williams, quien finalmente encontró el espacio que Dallas necesitaba y terminó con 19 acarreos para 98 yardas y un touchdown, con un promedio de 5.2 yardas por carrera.
Las defensas y las jugadas decisivas
La defensa de Baltimore no tuvo una tarde sencilla, pero apareció en momentos determinantes. Los Ravens registraron un sack y siete golpes al quarterback. Roquan Smith consiguió el único sack sobre Prescott, mientras que Calais Campbell produjo tres de los siete golpes al quarterback de Dallas.
Uno de los mayores protagonistas defensivos fue Travis Jones, quien provocó un fumble de Jake Ferguson que fue recuperado por Trenton Simpson. Simpson también registró dos tackles para pérdida. Además, la defensa de Baltimore consiguió detener a Dallas en la línea de gol durante la última ofensiva antes del empate, aunque Prescott tenía libre a Pickens en la esquina frontal de la zona de anotación, éste se había desmarcado de su defensivo, pero Dakota lo voló ante el asombro de todo el estadio.
Los Cowboys, por su parte, no consiguieron registrar ningún sack sobre Lamar Jackson, una situación especialmente llamativa porque Baltimore tuvo que hacer ajustes importantes en su línea ofensiva durante el encuentro. El pass rush de Dallas generó presión en algunos momentos, pero no consiguió convertirla en capturas y tampoco pudo frenar la última ofensiva de Baltimore, de un solo pase, pero demasiado colchón atrás, al parecer la defensiva de Dallas se confió al pensar que el juego ya era inminente de tiempos extras, lo cual no sucedió, ante tan solo siete segundos restantes en el reloj luego del empate 31-31.
Dallas sí tuvo varias intervenciones defensivas importantes. El novato Caleb Downs fue protagonista en una detención de Derrick Henry en cuarta oportunidad, mientras que Jaishawn Barham y Otito Ogbonnia participaron en otra gran acción para mantener a Henry fuera de la zona de anotación. Esa última parada permitió a los Cowboys tomar posteriormente la ventaja 28-24.
En números colectivos, Dallas terminó con 415 yardas totales, incluyendo 276 por aire y 148 por tierra, mientras Baltimore acumuló 378 yardas, con 186 aéreas y 192 terrestres. Los Cowboys tuvieron más tiempo de posesión, 30:38 contra 29:22, pero Baltimore fue más eficiente en los momentos decisivos.
La reacción de Dak Prescott
Después del partido, estuvimos en la conferencia de prensa de Prescott, quien no ocultó su vergüenza y su frustración por la derrota, aunque conforme pasó la reunión, se tranquilizó, pues confirmó a pregunta de DameBola.net que fue un gran encuentro el que se vivió en el Maracaná. El quarterback de Dallas reconoció que los Cowboys tuvieron la oportunidad de cerrar el encuentro, especialmente después de llegar hasta la yarda 1 de Baltimore.

“Tuvimos el balón y el destino del juego en nuestras manos, pero no pudimos anotar de seis”, resumió Prescott al hablar de la última ofensiva de Dallas. También reconoció que la ofensiva se quedó corta cuando tenía la posibilidad de conseguir el touchdown que habría puesto prácticamente el partido en sus manos.
Prescott terminó señalando que la derrota duele, pero que Dallas debe utilizarla como aprendizaje y que deberán seguir trabajando. Aseguró que luego del viaje de 10 horas de vuelta a Dallas, seguramente seguirá enojado cuando se baje del avión. Con los Cowboys ahora 1-2, el quarterback insistió en la importancia de mantenerse unidos y volver inmediatamente al trabajo, especialmente porque el equipo tendrá que enfrentar a Houston en la Semana 4.
Una noche histórica en Río
Más allá del resultado, el partido quedará marcado como un momento histórico para la NFL. El Maracanã recibió por primera vez un partido de temporada regular de la liga, convirtiéndose en el escenario de un encuentro que tuvo 65 puntos, varias volteretas y un desenlace que difícilmente podía haber sido escrito mejor.

Para Baltimore, la victoria también significó una respuesta después de la derrota de la semana anterior ante New Orleans. Para Dallas, en cambio, quedó la sensación de haber tenido el triunfo en las manos y haberlo dejado escapar en los últimos segundos.
En medio de todo estuvo Tyler Loop. Después de que Lamar Jackson y Zay Flowers hicieron posible el intento, el pateador de los Ravens convirtió desde 56 yardas con un segundo en el reloj para transformar el primer partido de la NFL en el Maracanã en una auténtica noche de película.