
Cruz Azul hizo oficial, mediante un comunicado, la destitución de Nicolás Larcamón como director técnico. La decisión llega en un momento delicado para el equipo, que venía arrastrando una racha negativa de nueve partidos sin conocer la victoria.
Tras el encuentro ante Querétaro, el técnico argentino declaró que el regreso al Estadio Banorte había llegado tarde e incluso ironizó al mencionar que, antes del partido de los celestes, se había disputado un juego de leyendas. Estas declaraciones no habrían caído nada bien en la directiva, particularmente en el presidente Víctor Velázquez.
Al día siguiente, el ingeniero Velázquez sostuvo una reunión extraordinaria con Iván Alonso en las oficinas de Gran Sur para evaluar el desempeño de Larcamón de cara al cierre del Apertura 2026. Posteriormente, se tomó la sorpresiva decisión de cesar al estratega argentino.
Este tipo de acciones no son nuevas en Cruz Azul. Existen antecedentes, como el caso de Robert Dante Siboldi, quien salió tras la dolorosa eliminación ante Pumas en semifinales en el Guardianes 2020. En aquel entonces, Víctor Velázquez difundió un video en el que cuestionaba el manejo del entrenador frente al conjunto universitario, lo que terminó por derivar en su salida.
También está el caso más reciente de Vicente Sánchez, quien, a pesar de conquistar la Concacaf Champions Cup y alcanzar las semifinales de Liga MX, terminó dejando el cargo debido a diferencias internas Iván Alonso, que optó por buscar otro estratega.
Desde la llegada de Víctor Velázquez a la presidencia de Cruz Azul, si bien el club ha logrado conquistar un título de liga, un Campeón de Campeones, una Leagues Cup y una Concacaf Champions Cup, no ha podido consolidar un proyecto sólido en la dirección técnica. Bajo su gestión, ya suman 10 entrenadores en siete años.
Por ello, la destitución de Nicolás Larcamón luce precipitada. El equipo se mantiene como líder en la tabla anual, en la pelea por el premio del millón de dólares, y en el Clausura 2026 ocupa la cuarta posición, todavía con posibilidades de escalar al tercer puesto.
Durante su paso por el club, Larcamón dirigió 47 partidos, con un saldo de 22 victorias, 18 empates y solo 7 derrotas, para una efectividad cercana al 60 %. Es decir, los números no eran malos. Todo apunta a que su salida responde más a un malestar por sus declaraciones posteriores al partido que a una cuestión estrictamente deportiva.
Ahora, la apuesta por Joel Huiqui también genera dudas. Nunca ha dirigido un partido en Primera División. Durante la etapa de Vicente Sánchez y el primer torneo de Larcamón se desempeñó como auxiliar, y actualmente está al frente de la Sub-21, a la que tiene en la décimo quinta posición.
Habrá que ver si esta decisión provoca una reacción positiva al equipo de cara a la Liguilla. La Máquina aún aspiraba al campeonato, pero con este bajón futbolístico y el cambio repentino en el banquillo, luce complicado que los celestes puedan levantar el título.