
México ha sido una potencia en la sub 17 a lo largo de su historia. En total han sido en dos ocasiones donde el Tricolor ha salido Campeón. En el 2011 levantaron la Copa del Mundo en el Estadio Azteca tras vencer 2-0 a Uruguay.
Desde el silbatazo inicial, el equipo dirigido por el ‘Potro’ Gutiérrez mostró personalidad, intensidad y hambre de la gloria. El coloso de Santa Ursula era un hervidero para animar a los juveniles. El Tricolor tomó el control del partido y comenzó a generar peligro en el área uruguaya. El tanto mexicano llegó al minuto 30, cuando el capitán Antonio Briseño apareció dentro del área para rematar y abrir el marcador, desatando la euforia en las tribunas.
Uruguay intentó reaccionar en la segunda mitad, presionando y buscando el empate, pero se encontró con una defensa mexicana sólida y ordenada. Con el paso de los minutos, el conjunto azteca mantuvo la calma y supo manejar la ventaja frente a un rival que luchó hasta el final.
En tiempo agregado, la selección uruguaya empezó a dejar espacios por buscar el empate, Giovani Casillas aprovechó un contragolpe para marcar el segundo gol y sentenciar el encuentro. El Azteca explotó en celebración.
El silbante marcó el pitazo final y México se convertía en Campeón del Mundo sub 17 por segunda vez en su historia. Fue una noche que quedará en la memoria y la historia en el futbol mexicano.
El tricolor es la tercera selección más laureada en la categoría sub 17 (2005, 2011). Brasil y Nigeria lideran los primeros puestos. Así que, el talento del mexicano ha sacado la casta en los torneos juveniles.