Francia 4–2 Croacia fue el marcador en la Final de la Copa del Mundo de la FIFA Rusia 2018 en el Estadio Luzhniki, Moscú el 15 de julio de 2018.
En una tarde de fútbol con sabor a historia, la selección de Francia derrotó 4 a 2 a Croacia para coronarse por segunda vez en su historia, en un partido lleno de intensidad, drama y talento desplegado sobre el césped moscovita.
El once titular campeón del mundo en 2018

La final se desniveló desde el minuto 18, cuando un balón botado por Antoine Griezmann acabó rebotando en Mario Mandžukić y colándose en propia puerta, desatando la primera gran ovación de la tarde. Esa acción fortuita le dio a Francia la primera ventaja, aunque el dominio inicial de Croacia encontró su premio poco después: Ivan Perišić, con una conducción precisa y un potente disparo con la zurda desde fuera del área, firmó el 1-1 al minuto 28.
Pero la balanza se inclinó definitivamente antes del descanso. Tras revisar el VAR por una mano de Perišić en el área, el árbitro señaló penal y Griezmann lo transformó con serenidad para devolver la ventaja a Francia (2-1) justo antes de irse a los vestuarios.

En el segundo tiempo, los galos se hicieron dueños del choque. Paul Pogba amplió la diferencia con un zurdazo cruzado inatajable al 59′ y apenas seis minutos después un golazo de Kylian Mbappé desde fuera del área colocó el 4-1 que dejó helado al Luzhniki. Croacia no bajó los brazos y tras un grosero error de Hugo Lloris en su salida, Mandžukić aprovechó para descontar (4-2) y ponerle un último dramatismo al espectáculo final.

La celebración francesa fue un clímax de emociones: capitanes, técnicos y afición reunidos para rememorar una conquista 20 años después de su primer título mundial.

Reacciones tras el pitazo final
En conferencia de prensa postpartido, el seleccionador Didier Deschamps no ocultó su euforia y orgullo por el logro de su equipo: “Es tan bonito, tan maravilloso… no jugamos un partido perfecto, pero mostramos una fortaleza mental enorme y merecimos ganar”. Destacó la actitud de sus jugadores, recordando el arduo camino recorrido durante el torneo.
El propio Antoine Griezmann, autor del empate parcial y figura de la final, confesó sentirse desbordado por la felicidad: “No sé ni dónde estoy… fue un partido difícil, Croacia jugó muy bien. Pero supimos hacer la diferencia y ahora tenemos la Copa”.
Del lado croata, el técnico Zlatko Dalić reconoció la superioridad francesa y valoró el desempeño de su equipo: “Felicitó a Francia. Jugamos bien, controlamos el juego, pero cometimos errores y ante un rival de éste nivel eso se paga caro. Estamos tristes, pero orgullosos”.