El Territorio Santos Modelo se ha convertido en un auténtico manicomio esta noche. Cuando parecía que el América se llevaba los tres puntos de la Comarca Lagunera, el futbol nos regaló uno de esos desenlaces que cortan la respiración. En un partido que se vivió al filo de la butaca, que terminó con Santos y América firmando un empate (1-1) cargado de drama, errores y puro nervio en la Jornada 13 del Clausura 2026.
Tensión, sudor y un primer tiempo trabado
Las Águilas aterrizaron en Torreón con la encomienda de sumar para afianzarse en la parte alta de la tabla, mientras que los Guerreros, heridos en su orgullo en el fondo del torneo, salieron a morder en cada palmo de terreno. La primera mitad fue un choque de trenes. América monopolizaba el balón e intentaba generar peligro por los costados con Kevin Álvarez, pero chocaba una y otra vez con un equipo lagunero que, impulsado por su gente, no cedía ni un centímetro.
El mediocampo era una zona de guerra. Choques, balones divididos y mucha intensidad nos dejaron un duelo muy físico (incluyendo un fuerte impacto que le costó un corte en la ceja al americanista Miguel Vázquez). Nos fuimos al descanso con un rocoso cero a cero, pero con la sensación de que la bomba estaba por estallar.
Los minutos de locura y el error garrafal
El partido pedía a gritos que alguien rompiera el libreto, y vaya que lo hicieron en la recta final. Corría el minuto 80 cuando la balanza por fin se inclinó. Tras un rebote vivo dentro del área, Alexis Gutiérrez quien acababa de ingresar de cambio se encontró con la redonda y, sin pensarlo dos veces, sacó un auténtico zapatazo que fusiló el arco local. El americanismo explotaba y parecía que la victoria estaba asegurada.
Pero la alegría azulcrema duró lo que un suspiro. Apenas dos minutos después (82′), el villano de la noche apareció en la zaga visitante. Un grosero error de Rodrigo Dourado en la salida le dejó la pelota servida en bandeja de plata a Cristian Dájome. El atacante lagunero no perdonó el “regalito”: se metió al área y soltó un latigazo al primer poste que dejó sin opciones a Rodolfo Cota. ¡El TSM se venía abajo con el empate!
Un final no apto para cardíacos
El cierre del partido fue una montaña rusa absoluta. Santos se quedó con 10 hombres tras la expulsión de Kevin Picón por una falta en zona defensiva, encendiendo aún más los ánimos y metiendo a los locales en su propia área. América, con la urgencia y el reloj en contra, se lanzó al frente buscando el gol del triunfo.
Carlos Acevedo, el ídolo de la Comarca, apareció al 86′ con un manotazo milagroso tras un remate de cabeza de Ramón Juárez, y Vinicius Lima perdonó en el rebote mandándola a la tribuna. Por si faltara drama, ya en el tiempo agregado (95′), Brian Rodríguez tuvo la gloria en sus botines con un disparo cruzado que apenas rozó el poste de milagro.
El reloj llegó a su fin en Torreón. Las Águilas dejaron escapar una ventaja de oro por una desconcentración letal, mientras que unos Guerreros mermados demuestran que, en casa y con el orgullo tocado, jamás se les puede dar por muertos. ¡Qué cierre tan vibrante nos regaló el TSM!