En un duelo que prometía abrir fuegos rumbo al Mundial de la FIFA 2026, la Selección Mexicana de Fútbol y la Selección de Uruguay igualaron 0–0 en un partido amistoso disputado ésta noche en el Estadio Corona de Torreón, Coahuila; el juego dio inicio a las 19 horas, horario local. El marcador final reflejó un encuentro intenso pero falto de contundencia, en el cual ninguno de los dos combinados logró romper el empate en el marcador.
El juego arrancó con un ritmo equilibrado, aunque con un claro predominio en la presión alta por parte de México, que buscaba imponer su estilo desde el primer minuto. A pesar de que el conjunto mexica logró recuperar balones cerca del área rival, las conexiones ofensivas carecieron de precisión y apenas generaron ocasiones claras de gol en la primera mitad. Uruguay, por su parte, se replegó bien y apostó por transiciones rápidas, aunque sin profundidad real.

La falta de goles se hizo evidente durante todo el cotejo. México tuvo su mejor oportunidad alrededor de la hora de juego cuando un centro peligroso de Raúl Jiménez fue mal despejado por la defensa uruguaya y el balón quedó para Gilberto Mora, cuyo tiro con efecto se fue apenas desviado junto al poste. Fue la acción más clara de peligro que pudo haber cambiado el rumbo del encuentro, pero quedó en anécdota.
También hubo momentos en los que las decisiones arbitrales levantaron sospechas. Cerca del minuto 85, Rodrigo Bentancur aparentemente agarró a Germán Berterame dentro del área mexicana y segundos después, César Montes chocó con Maximiliano Araújo en una jugada similar en el área charrúa; sin embargo, el árbitro decidió no sancionar ninguna de las dos acciones con pena máxima, lo que calentó los ánimos y generó un pequeño conato entre los jugadores que fue rápidamente controlado.

En líneas generales, el partido estuvo marcado por un fuerte combate físico en el mediocampo y un gran número de faltas que cortaron rachas de juego prometedoras. Ambas defensas se mostraron sólidas, mientras que los arcos apenas fueron exigidos, lo que se tradujo en un espectáculo con pocas emociones en las áreas.
Declaraciones post-partido
En conferencia de prensa, el técnico de México, Javier Aguirre, reconoció que aunque el resultado “no es el ideal para el aficionado”, el plantel encontró en este tipo de amistosos la oportunidad de probar nuevas combinaciones y darle rodaje a jóvenes talentos de cara al próximo Mundial. A su vez, mencionó que hay aspectos a corregir en la verticalidad ofensiva y en la definición frente al arco rival.
Por parte de Uruguay, su técnico Marcelo Bielsa, también ponderó el esfuerzo de sus jugadores y resaltó que el resultado refleja el equilibrio que se vivió en el campo, aunque sugirió que mejorar la eficacia en los últimos metros será clave de cara a compromisos más exigentes en el futuro.
Aunque quedó el deseo en las graderías de ver más goles, el empate sin goles dejó a ambos equipos con material para analizar, ajustar y preparar el siguiente paso rumbo al Mundial 2026. El reloj sigue corriendo y la exigencia también.