Ésta noche, la Selección Mexicana de Fútbol y el Valencia CF firmaron un empate 2-2 en un amistoso internacional correspondiente a la preparación de la Fecha FIFA otoñal, en el histórico Estadio Cuauhtémoc de Puebla (México). Con la mirada puesta en afinar detalles rumbo al Mundial 2026, ambos equipos brindaron un duelo lleno de giros, altibajos y un final que dejó más preguntas que respuestas a la afición mexicana.
El arranque fue casi perfecto para México. Apenas al minuto 8, tras una falta peligrosa al borde del área, Alexis Vega se encargó de ejecutar con maestría: su disparo colocado pegó primero en el poste y luego, tras rebotar en el portero visitante, se incrustó en la red para poner el 1-0 a favor del Tri. Ese tanto despertó al Cuauhtémoc y encendió a la grada. Cinco minutos después, el combinado nacional volvió a golpear con un remate potente desde fuera del área de Ozziel Herrera que venció al arquero Vicent Abril, ampliando la ventaja a 2-0 y haciendo parecer que el amistoso tomaría rumbo definido.

Sin embargo, la segunda mitad tuvo un giro inesperado. El joven delantero Dani Gómez, quien ya había avisado con peligro antes del descanso, recortó distancias con una media vuelta fulminante al minuto 42 que ajustó al palo y dejó sin oportunidad al guardameta mexicano, poniendo el 2-1 y metiendo de lleno a Valencia en el partido. Con la moral en alza, los visitantes siguieron empujando y tras una serie de combinaciones en el área mexicana, Gómez volvió a aparecer para definir al minuto 61, recogiendo un envío interior, girando con rapidez y batiendo por bajo a Rangel para establecer el 2-2 definitivo.

El partido, además de goles, tuvo momentos polémicos y fallas que pudieron cambiar el rumbo. México vio anulada una anotación que hubiera puesto el 3-1 tras un fuera de juego señalado correctamente y en otras acciones los locales pidieron penal que nunca se marcó, generando reclamos desde la grada y cierta frustración en el cuerpo técnico. La defensa mexicana también mostró desajustes que Valencia aprovechó con precisión, evidenciando problemas de concentración en fases clave.

En conferencia de prensa posterior al encuentro, el técnico del Tri, Javier Aguirre, reconoció que el resultado “no fue el ideal” pese a la ventaja inicial, y destacó que este tipo de amistosos sirven para “evaluar jugadores y corregir errores” de cara a compromisos más exigentes. Por su parte, desde el bando valencianista, el doblete de Gómez fue celebrado como una muestra de carácter y una oportunidad para que los jóvenes talentos del club demostraran su nivel internacional.
Un empate con matices, goles de antología, decisiones arbitrales debatidas y la sensación de que, pese al buen inicio, el Tri dejó escapar una oportunidad para cerrar con broche de oro en casa. Este 2-2 quedará en la memoria de la afición como un duelo intenso que rompió esquemas y abrió la puerta a muchas reflexiones de cara al futuro.
