Hay delanteros que viven del gol, y hay otros que sobreviven a todo lo que intenta arrebatárselo; la historia de Raúl Jiménez no se mide únicamente en anotaciones, sino en la capacidad de resistir, de caer al límite y volver, de desafiar incluso a la misma muerte. Porque lo suyo no es solo definir dentro del área; es desafiar al destino cada vez que vuelve a pisar una cancha.

Raúl Jiménez nació el 5 de mayo de 1991 en Tepeji del Río, Hidalgo, y desde muy joven encontró en el futbol un camino claro, debido a que su formación se dio en las fuerzas básicas del América, donde comenzó a destacar no solo por su físico y técnica, sino por una cualidad que marcaría toda su carrera: la paciencia.
Debutó el 9 de octubre de 2011 en el Estadio Azteca, en un partido ante Morelia. A partir de ese momento, inició un proceso de consolidación que no estuvo exento de competencia interna, ya que tuvo que pelear por minutos con delanteros consolidados y, cuando llegó la oportunidad, respondió, debido a que su primer gol llegó apenas unos partidos después, el 30 de octubre ante Puebla.
¡NO OLVIDA SUS ORÍGENES! 🦅
— Futbol Picante (@futpicante) January 24, 2026
Raúl Jiménez firmando la playera del América previo al juego del Fulham en la Premier League 🎽 ✍️
Este verano finaliza su contrato con el cuadro inglés 😱
¿Les gustaría verlo de regreso con las Águilas? pic.twitter.com/N4EsxHcBvu
Con América vivió una etapa de crecimiento constante, marcó 38 goles con el conjunto azulcrema y fue parte del equipo campeón del Clausura 2013. En ese periodo también dejó una de las imágenes más icónicas del futbol mexicano reciente: su chilena ante Panamá en 2013. Aquella noche en el Estadio Azteca, con el contexto al límite y el país al borde de la eliminación, Jiménez se elevó de espaldas al arco y conectó una acrobacia perfecta que terminó en gol.
Este golazo de Raúl Jiménez es una de las chilenas más estéticas en la historia del futbol, es increíble cómo se eleva en el aire y el remate es espectacular.
— Roberto Haz (@tudimebeto) March 27, 2026
Se me pone la piel chinita siempre que lo veo, es una obra de arte.
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En 2014 dio el salto a Europa con el Atlético de Madrid; sin embargo, su paso por el conjunto dirigido por Diego Simeone fue breve y discreto. Apenas un gol en una temporada reflejaba más las circunstancias que sus capacidades. En un equipo altamente competitivo, las oportunidades fueron limitadas.
Su siguiente destino fue el Benfica, donde encontró continuidad y confianza, debido a que entre 2015 y 2018 marcó 31 goles y se consolidó como un delantero confiable en el futbol europeo. Portugal fue el puente que necesitaba para construirse en el futbol europeo, afirmar su identidad dentro del área y prepararse para el reto que terminaría definiendo su carrera.

En 2018 llegó al Wolverhampton, el escenario donde alcanzó su mejor versión. En la Premier League se convirtió en referente, en líder ofensivo, en ídolo. Con 57 goles, se consolidó como el máximo goleador mexicano en la historia de la liga inglesa, una marca que lo colocó en un lugar privilegiado dentro del futbol internacional.
Pero su historia no puede contarse sin el momento que la partió en dos, debido a que el 29 de noviembre de 2020, en un partido contra el Arsenal, sufrió un choque de cabezas con David Luiz. La escena fue brutal, debido a que Jiménez cayó inconsciente. El diagnóstico fue una fractura de cráneo; la gravedad fue tal que la pregunta dejó de ser cuándo volvería a jugar para convertirse en si podría volver a vivir con normalidad.
Lo que ahorita sería (más) históricamente Raúl Jiménez si no hubiera pasado por esa lesión.
— Lester Bangs 💙💛🦅 (@danpinera) March 21, 2025
Sus números serían una pasada y llevaría años en uno de los mejores equipos del mundo.
Te odio, David Luiz. pic.twitter.com/LDqR80ZfDX
La recuperación fue larga, silenciosa y profundamente incierta, ya que nueve meses fuera de las canchas, enfrentando no solo el proceso físico, sino el miedo. Porque volver implicaba asumir riesgos, desafiar recomendaciones médicas, enfrentarse a la posibilidad de una recaída. Sin embargo, Jiménez tomó una decisión, la cual fue regresar.
Su vuelta no fue inmediata ni sencilla, ya que fue rodeado de dudas, críticas, cuestionamientos sobre su nivel. Pero con el tiempo, volvió a encontrar el gol, ese lenguaje que siempre había dominado. En 2023 firmó con el Fulham, equipo con el que alcanzó la cifra de 200 goles como profesional.

A nivel internacional, su historia tiene un matiz distinto, ya que, a pesar de ser uno de los máximos goleadores históricos de la selección mexicana, ha participado en tres Copas del Mundo sin lograr marcar.
Sin embargo, reducir su trayectoria a esa ausencia sería simplificar una historia mucho más compleja, debido a que Jiménez también ha construido una reputación desde el punto penal, convirtiéndose en uno de los cobradores más efectivos del futbol mexicano, con una técnica precisa y una frialdad constante.

La historia de Raúl Jiménez es, en esencia, una narrativa de resistencia y resiliencia. Desde sus inicios en América, pasando por la incertidumbre en el Atlético, la consolidación en Benfica, el esplendor y la tragedia en Wolverhampton, hasta su reconstrucción en Fulham, cada etapa ha sido una prueba distinta.
