Después de poco mas de dos años, y debido a la remodelación del inmueble, un Clásico Nacional regresó a la cancha del Estadio Banorte. Ahora, con dos equipos en gran forma de juego y resultados, situados en la parte alta de la tabla. De esta forma, en medio de un Coloso de Santa Úrsula lleno hasta las lámparas, Víctor Alfonso Cáceres dió comienzo a las acciones del Clásico Nacional número 264 de la historia en punto de las 21:15 horas.

América ejerció dominio en la tenencia de la pelota durante el primer cuarto de hora, apostando por transiciones rápidas hacia la mitad del campo de la visita, sin embargo, los intentos por generar peligro real no fueron efectivos.
La primera acción de peligro del partido llegó al minuto 20 vía Brian Gonzalez, quien tras un recorte hacia el centro desde la banda izquierda, provocó una peligrosa serie de rebotes en el área americanista.
Una oportuna recuperación de Santiago Sandoval en la mitad del campo sirvió para habilitar a Roberto Carlos Alvarado, quien condujo el balón hasta los linderos del área para sacar un potente disparo que Rodolfo Cota desvió hacia el corner.

Luego de un marcado dominio de la visita respecto a la posesión de balón con importantes proyecciones ofensivas, un servicio por aire a segundo poste desde la banda derecha por parte de Omar Govea al minuto 32 encontró destino en la testa de Brian González, quien definió de gran manera para romper el cero en la Ciudad de México, haciendo explotar a la numerosa afición rojiblanca en el Estadio Banorte.
Un asedio fue el que sufrió el conjunto de Coapa a partir del gol, con Chivas volcado hacia el frente, Rodolfo Cota y la zaga americanista tuvieron que intervenir en mas de una ocasión para evitar otro tanto del Rebaño.
Dicha anotación llegó sobre el agregado previo al descanso, después de un servicio por aire desde la frontal del área de Rubén González que remató Santiago Sandoval, exigiendo una buena intervención de Cota para evitar el gol, sin embargo, en el rebote, la disputa Ricardo Marín y Miguel Vásquez terminó en autogol del canterano Aguila, ampliando a dos la ventaja rojiblanca previo al descanso.
Ya en el complemento, Gabriel Milito cedió la posesión del balón a los locales, que tomaron nuevamente la iniciativa en el partido, sin embargo, este dominio no se vió reflejado en jugadas de peligro.
Fue hasta el minuto 70 cuando el conjunto local pudo romper el muro rojiblanco, cortesía de Miguel Borja, quien aprovechó un envío por aire de “Rayito” para inventarse una chilena de antología y así meter a su equipo nuevamente en el partido.
La desconcentración de Chivas pasó factura tres minutos mas tarde, cuando una mala salida en el fondo entre Rangel y la defensa, fue aprovechada por Erick Sanchez con una gran recuperación, que culminó en una asistencia de Henry Martin hacia Borja, que empujó el balón a la red, igualando los cartones y devolviendo el protagonismo de su afición en la grada.
Ya sobre el final, América fue el encargado de proponer hacia el frente buscando la remontada, la cual estuvieron cerca de conseguir en las últimas dos jugadas del partido, provocando que el conjunto de Gabriel Milito pidiera la hora, en un cotejo que tuvieron dominado por gran parte de este.
