Cuatro jornadas le han bastado al Atlante de Miguel Herrera para mandar un mensaje al resto de la Liga MX: está de regreso para competir. El empate ante Toluca, uno de los grandes favoritos al título, confirmó que los Potros de Hierro no solo han vuelto a Primera División, sino que también tienen argumentos futbolísticos para plantarle cara a cualquiera en el Apertura 2026.
Después de más de dos años sin dirigir a nivel de clubes y tras un complicado paso por Tijuana, Miguel Herrera parecía enfrentar uno de los mayores retos de su carrera. Sin embargo, su reencuentro con Atlante ha revitalizado tanto al técnico como a un equipo que comienza a convertirse en una de las revelaciones del torneo. El buen momento de los azulgranas cobra todavía más valor al considerar la exigencia de sus primeros cuatro compromisos y el nivel futbolístico que han mostrado sobre la cancha.
En su regreso a la Liga MX, luego de 12 años de ausencia, los Potros debutaron con una derrota ante Necaxa. A pesar de ofrecer una actuación prometedora y adelantarse en el marcador gracias a un gol de Eugenio Pizzuto, el conjunto azulgrana dejó escapar la ventaja en la segunda mitad y terminó iniciando el torneo con un tropiezo que, con el paso de las semanas, ha quedado como una simple anécdota.
Aquel tropiezo en el debut parecía apenas el inicio de un panorama complicado. Después de caer ante Necaxa, el calendario puso al Atlante frente a los últimos tres campeones del futbol mexicano: América, Toluca y Cruz Azul. Lejos de verse superados, los Potros de Hierro respondieron con actuaciones que confirmaron que pueden competir ante cualquiera.

En su presentación en el Estadio Banorte, los azulgranas sumaron su primer punto del torneo tras empatar con el América en un encuentro lleno de emociones, que además significó el reencuentro de Miguel Herrera con el club al que llevó a conquistar dos títulos de Liga MX.
La mayor sorpresa llegó una semana después. En su visita al vigente campeón, Cruz Azul, el Atlante no solo compitió, sino que dominó gran parte del partido y consiguió su primera victoria del campeonato al imponerse 2-3, firmando uno de los resultados más llamativos del Apertura 2026.
Finalmente, frente al Toluca, los dirigidos por el ‘Piojo’ volvieron a dejar buenas sensaciones. Aunque el empate les permitió sumar un punto más, la actuación del conjunto azulgrana hizo pensar que pudo llevarse la victoria. El arquero escarlata, Luis García, fue la gran figura del encuentro al evitar en repetidas ocasiones el gol del Atlante.
Las claves del buen arranque del Atlante
Los resultados del Atlante no parecen ser producto de la casualidad. Más allá de los puntos obtenidos, el equipo de Miguel Herrera ha construido su buen inicio a partir de una propuesta ofensiva, personalidad para competir y la capacidad de imponer condiciones incluso frente a planteles con mayor jerarquía. Lejos de replegarse durante los 90 minutos, los Potros han demostrado que pueden tener la posesión, generar peligro y discutirle el protagonismo a cualquiera.

Gran parte de ese funcionamiento pasa por el momento que vive Eugenio Pizzuto. Después de una carrera marcada por las lesiones, el mediocampista mexicano parece haber encontrado la continuidad que durante años le fue imposible mostrar. Hoy es la balanza del equipo: recupera balones, recorre grandes distancias, aporta en la presión y también llega con frecuencia al área rival, convirtiéndose en una de las piezas más importantes del esquema del ‘Piojo’ Herrera.
A su lado, futbolistas como Eduardo Tercero y Jhojan Julio también han elevado el nivel del equipo con actuaciones consistentes en este arranque de torneo, consolidando una base que ilusiona a la afición azulgrana.
Apenas han transcurrido cuatro jornadas y todavía es pronto para colocar al Atlante entre los equipos que le darán sabor al torneo. Sin embargo, si algo ha dejado claro el equipo de Miguel Herrera es que su regreso a la Liga MX no será testimonial. Con un calendario que parecía una prueba de fuego, los Potros no solo sobrevivieron: demostraron que tienen argumentos futbolísticos para competir con cualquiera.