Con una mínima esperanza de seguir con vida en la Copa Mundial de la FIFA 2026, Bosnia y Herzegovina y Catar se enfrentaron en Seattle durante la última jornada del Grupo B. Después de un arranque complicado, en el que apenas habían sumado un punto en sus dos primeros compromisos, ambas selecciones llegaban obligadas a ganar y a esperar una combinación favorable de resultados para soñar con los dieciseisavos de final.
El encuentro también tenía un significado especial para Bosnia y Herzegovina. Edin Džeko disputaba su partido número 150 con la camiseta de su selección, un hito que el conjunto europeo buscaba celebrar con una victoria que le permitiera, al menos, aspirar al tercer puesto del grupo. Desde el silbatazo inicial, los bosnios asumieron la iniciativa, adueñándose de la posesión y lanzándose al ataque en busca de un gol tempranero que les allanara el camino hacia su primer triunfo de la competencia.
Por su parte, Catar aceptó desde el inicio jugar sin balón. Ordenado en campo propio y con líneas compactas, el conjunto asiático entregó la posesión a Bosnia y Herzegovina mientras aguardaba el momento oportuno para golpear. Sus mejores aproximaciones nacieron de rápidas transiciones encabezadas por Akram Afif, quien intentaba aprovechar los espacios que dejaba la zaga europea en cada avance.
El partido siguió su curso bajo el intenso sol de Seattle, con Bosnia y Herzegovina dominando la posesión y moviendo el balón de un lado a otro ante un Catar replegado en su propio campo. Sin embargo, cuando parecía que la sólida defensa asiática lograba contener cada intento rival, apareció la inspiración de Kerim Alajbegović. Al minuto 28, el mediocampista se animó desde fuera del área y sacó un potente disparo que rompió la resistencia catarí para inaugurar el marcador y poner en ventaja al conjunto europeo.
Tras el gol, la resistencia catarí comenzó a desmoronarse. Apenas cinco minutos después, Bosnia amplió la ventaja cuando Edin Džeko sacó un potente disparo que fue desviado por Sultan Al-Brake, quien terminó enviando el balón a su propia portería para el 2-0.
En una jugada aislada, Catar logró pisar territorio bosnio y descontó en el marcador al minuto 41. Hassan Al-Haidos apareció dentro del área para enviar el balón al fondo de las redes y devolver la esperanza a los asiáticos. En los minutos posteriores, Bosnia perdió el control de la posesión y Catar aprovechó el impulso para inquietar con mayor frecuencia a la zaga europea.
En los segundos 45 minutos, los roles del partido se intercambiaron y, con el impulso de los minutos finales de la primera parte, Catar buscó igualar el marcador adueñándose de la posesión. No obstante, al minuto 80, Ermin Mahmić encontró el balón dentro del área chica tras una serie de rebotes y definió para poner el 3-1 en favor de Bosnia y Herzegovina. Con ese tanto, los europeos encaminaron la victoria y prácticamente aseguraron su clasificación a los dieciseisavos de final como uno de los mejores terceros lugares del torneo.