El fútbol mexicano no es conocido por la exportación de jugadores mexicanos y extranjeros a Europa; sin embargo, hay un equipo que, en el tiempo más reciente, ha logrado destacar sobre los demás: Cruz Azul.
El ejemplo más reciente es Erik Lira, seguido de cerca desde España, Portugal y Países Bajos, señalado como uno de los máximos talentos mexicanos en la actualidad. Y no es sorpresa: el pivote ha tenido un año increíble con la Máquina, siendo pilar del equipo celeste.
El primero de esta camada de futbolistas fue Orbelín Pineda, quien después del campeonato de 2021 llegó como agente libre al Celta de Vigo. Ahora está en el AEK Athens y ha mostrado un nivel más que consistente para mantenerse en el equipo que actualmente lidera la liga griega.
Le sigue el que puede ser la venta más importante de la institución: Santiago Giménez. El canterano azul salió del club hacia el Feyenoord en verano de 2022, dejando 6 millones de euros.
Desde su llegada al equipo neerlandés su nivel y valor en el mercado solo incrementaron, haciendo que su venta al AC Milán estuviera totalmente justificada. A pesar de la lesión que sufrió en octubre de 2025, Santi está de regreso con la ilusión de llegar al máximo para el Mundial.
Tras un año y medio sin movimientos hacia Europa, el Azul levantó la mano y en enero de 2024 Kevin Castaño logró salir al Viejo Continente; el Krasnodar de Rusia pagó 11.3 millones de euros por el colombiano.
Meses después Rodrigo Huescas siguió los pasos de su excompañero, pues en julio de 2024 emigró a Dinamarca con el København y, hasta hace un par de meses, era considerado el nuevo lateral derecho de la selección, pero las lesiones frenaron momentáneamente su proyección.
Por último, los más recientes: Jorge Sánchez, quien después de un año y medio con la Máquina, volvió a Europa, específicamente a Grecia con el PAOK, acompañando a otro ex celeste, Giorgos Giakoumakis, que solo duró un año con Cruz Azul antes de volver a su país natal.
El talento mexicano nunca ha estado en duda. Lo que ha cambiado es constancia en la que los jugadores despegan a Europa. Y Cruz Azul ha significado en los últimos años un trampolín para que jugadores del mundo puedan jugar en el más alto nivel del fútbol mundial. Algo que pocas veces se ve en México.