En una noche vibrante en Ciudad Universitaria, Pumas protagonizó una remontada memorable al imponerse 4-2 sobre FC Juárez, en un partido que tuvo de todo: intensidad, goles, polémica y un cambio radical de rumbo entre el primer y segundo tiempo. El equipo universitario pasó de la incertidumbre a la euforia ante su afición, firmando uno de los encuentros más emocionantes de la jornada.
El inicio del partido favoreció a los visitantes, que sorprendieron con orden y contundencia. Juárez se adelantó en el marcador gracias a las anotaciones de Francisco Nevárez y Jairo Torres, aprovechando desatenciones defensivas de Pumas. Con el 0-2 al descanso, los Bravos parecían tener el control del encuentro, mientras que los locales se marchaban al vestidor entre dudas y presión.
Sin embargo, el segundo tiempo cambió por completo la historia. La expulsión de Eder López fue un punto de quiebre que inclinó la balanza a favor de los universitarios. Poco después, un penal al minuto 66 permitió a Guillermo Martínez marcar el primer gol de Pumas, encendiendo la reacción del equipo. El propio “Memote” firmó su doblete con un certero remate de cabeza, igualando el marcador y desatando la emoción en las gradas.
Con el impulso anímico y la ventaja numérica, Pumas no bajó el ritmo. Robert Morales apareció en la recta final para completar la remontada con dos goles más, el primero consolidando la ventaja y el segundo sentenciando el partido en los minutos finales. Juárez, superado física y anímicamente, no logró reaccionar ante el vendaval ofensivo de los locales.
Con este resultado, Pumas se mantiene en la pelea por los primeros puestos de la tabla, consolidando su buen momento rumbo al cierre del torneo. Por su parte, Juárez se complica aún más en la clasificación, quedando prácticamente sin margen de maniobra. En la próxima jornada, los universitarios buscarán reafirmar su posición en la parte alta, mientras que los Bravos intentarán cerrar el torneo con dignidad y rescatar puntos en sus compromisos restantes.