Antes de convertirse en el máximo goleador histórico de la Selección de Inglaterra, romper récords en la Bundesliga con el Bayern de Múnich y consolidarse como uno de los delanteros más temibles de la élite global, Harry Kane ya sabía lo que era morder el polvo en territorio mexicano.
A propósito del cruce de eliminación directa entre México e Inglaterra en la Copa Mundial de Fútbol de 2026, ha salido a la luz un pasaje prácticamente olvidado: en el ya lejano enero de 2009, un espigado y desconocido atacante británico de apenas 15 años recorrió las canchas tapatías buscando una oportunidad en las fuerzas básicas del Tottenham Hotspur. Su nombre era Harry Kane, y su paso por México fue tan discreto como anecdótico.
Un juvenil a la sombra de Ryan Mason
La historia se remonta a la 16.ª edición de la Copa Internacional Chivas Comex, celebrada en Guadalajara. En aquel certamen de categoría Sub-18, los cazatalentos y los reflectores de los Spurs no apuntaban hacia el dorsal número 10 de Kane, sino hacia Ryan Mason, quien fungía como la verdadera estrella y el delantero estelar del cuadro londinense.
Tottenham firmó una fase de grupos impecable, compartiendo sector con clubes como la Universidad Católica de Chile, el Stabaek de Noruega y el Cruz Azul, donde militaba un joven Javier Aquino. En la web todavía circula una postal de aquella competencia: una imagen borrosa de Kane, delgado y de tez pálida, disputando un balón cuerpo a cuerpo con el canterano celeste. Durante esa primera etapa, el “Huracán” pasó desapercibido sin poder estrenarse de cara al arco.

El freno rojinegro y la ley del “Wacho” Jiménez
El verdadero choque con la realidad del fútbol mexicano llegó en las semifinales. Tottenham se midió ante la cantera del Atlas en las instalaciones de Verde Valle. Guadalupe Ramos, entonces director técnico de los Zorros, rememoró al atacante inglés como “un jugador espigado y técnicamente bueno”, pero cuyo impacto fue neutralizado por el férreo parado táctico rojinegro.
Aquella tarde, el defensa mexicano Alonso Zamora anotó el único tanto (1-0) con el que el Atlas eliminó al Tottenham de Harry Kane, obligando a los ingleses a conformarse con la disputa por el tercer puesto. Zamora recuerda con humor los duelos físicos que tuvo con el inglés en el centro del campo, sin imaginar que estaba marcando a una futura leyenda mundial.
La única pincelada de cara al gol que Kane dejó en canchas mexicanas ocurrió precisamente en el duelo de consolidación frente a las Chivas de Guadalajara. En un vibrante empate 2-2 en tiempo regular, Harry Kane anotó su único gol en México batiendo las redes del arquero Miguel “Wacho” Jiménez. Finalmente, la escuadra británica se quedó con el tercer lugar tras imponerse 4-2 en la tanda de penales.