México nace como nación el 18 de julio de 1325 con la fundación de la Gran Tenochtitlán según lo narra el Códice de Mendoza (documento pictórico del siglo XVI que no detalla la historia y vida mexica, azteca.
Es un punto de partida encantador, fascinante, la fundación de Tenochtitlán marca el origen, el punto de partida de la identidad mexica y el florecimiento de una de las civilizaciones más poderosas del mundo antiguo, la concepción de México como Estado-Nación moderno se gestó mucho después.
A continuación los cuatro momentos decisivos que definen el “nacimiento” de México desde distintas visiones:
- El origen cultural en 1325: La instauración de la Gran Tenochtitlán establece la base simbólica. Es un hecho vigente, el escudo nacional (el águila sobre el nopal) proviene directamente de éste mito inicial narrado en fuentes como el Códice Mendoza.
- La transición virreinal en 1521: Con la derrota de Tenochtitlán, nace la Nueva España. Éste periodo de 300 años fue el “fusor” donde se mezclaron las culturas indígena y europea, dando origen al mestizaje que define al México actual.
- El epílogo de la Independencia en 1821: Políticamente, México nace como nación soberana el 27 de septiembre de 1821 con la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México y la posterior firma del Acta de Independencia.
- Nacimiento como Estado en 1824: el 4 de octubre de 1824 a través de su primera Constitución Política donde por cierto se le denomina por primera vez con el nombre de Estados Unidos Mexicanos.
Cabe señalar y diferenciar que un país nace como Nación de acuerdo a su idiosincrasia (el uso de rasgos y costumbres, es decir, su cultura). Un país nace como Estado de acuerdo a un marco jurídico (Constitución Política).
El relato, el mito inicial que mencioné al principio es, sin duda, uno de los mitos fundacionales más poderosos de la historia universal. Los habitantes de un lugar llamado Aztlán, lo futuros mexicas fueron ordenados por su dios guía, Huitzilopochtli para que abandonaran esas tierras y comenzaran un peregrinar hasta encontrar la señal que él les había prometido: un águila devorando una serpiente, mientras estaba posada sobre un nopal. Esa imagen sería el indicador de que habrían llegado el sitio en donde debían fundar una nueva ciudad y un nuevo imperio que estaría por encima de los demás.
Así lo hicieron, caminaron durante semana, meses, incluso años. Se convirtieron en un pueblo errante; hasta que un día, al llegar a los límites del lago de Texcoco (región dominada por el señorío de Azcapotzalco), vieron la señal que tanto esperaban justo en un islote en medio del lago, aquella águila majestuosa tenía en su pico a una serpiente, tal como Huitzilopochtli les había indicado.
La fundación de la Gran Tenochtitlán, es uno de los factores que le dan cierta identidad a México como nación, la muestra clara de esto es que el escudo nacional es la representación de la profecía de Huitzilopochtli.