A pocos meses del arranque de la Copa del Mundo, el Estadio Banorte —antes conocido como Estadio Azteca— enfrenta un escenario preocupante: podría perder partidos del Mundial debido a retrasos en su proceso de remodelación.
Grupo Ollamani, propietario del inmueble, reconoció que existen riesgos en el cumplimiento de los plazos establecidos, lo que podría derivar en sanciones económicas e incluso en la reubicación de encuentros programados. Días antes, la FIFA habría notificado que, en caso de no estar listo el estadio en tiempo y forma, los partidos asignados podrían trasladarse a otras sedes.
De acuerdo con reportes presentados ante la Bolsa Mexicana de Valores, el grupo admite posibles incumplimientos en los tiempos acordados, así como sobrecostos derivados de imprevistos durante la obra. En el documento se advierte sobre la eventual descalificación o reubicación de partidos clave por parte del organismo rector del fútbol mundial.

El plan inicial contempla que el estadio albergue cinco encuentros: el partido inaugural entre México y Sudáfrica el 11 de junio; el segundo duelo del Grupo A el 24 de junio; el enfrentamiento entre Uzbekistán y Colombia del Grupo K el 17 de junio; además de un partido de dieciseisavos de final el 30 de junio y uno de octavos de final el 5 de julio.
Según el periodista Rubén Rodríguez, la FIFA asumiría el control total del inmueble en mayo para ultimar detalles logísticos y operativos. En caso de que para esa fecha las obras no estén concluidas, el organismo analizaría sedes alternas para garantizar la correcta realización de los encuentros.
