El proceso rumbo a Qatar 2022 arrancó con un entorno favorable para la Selección Mexicana, ya con Gerardo Martino en el banquillo desde 2019 y con la encomienda de sostener un proyecto que no solo asegurara la clasificación, sino que también marcara una base rumbo al siguiente ciclo. El inicio acompañó: México se coronó en la Copa Oro 2019 tras imponerse a Estados Unidos con gol de Jonathan dos Santos y sostuvo una inercia positiva, respaldada por una racha de resultados que mantuvo al equipo en forma competitiva y dominante dentro de la región.
Conforme avanzó el proceso, el funcionamiento comenzó a mostrar irregularidad. México mantuvo resultados en el arranque del Octagonal, pero el equipo redujo su producción ofensiva, con una baja en la generación de gol y una dependencia marcada de Raúl Jiménez como referencia en el área. A esto se sumaron decisiones puntuales de Gerardo Martino, como la ausencia de Javier “Chicharito” Hernández en las convocatorias y la continuidad de ciertos nombres que no terminaron por responder con su nivel en cancha.

Los resultados en partidos clave marcaron el rumbo del proceso. México perdió la final de la Nations League 2021 ante Estados Unidos (3-2) y semanas después volvió a caer ante el mismo rival en la final de la Copa Oro (1-0 en tiempo extra), acumulando dos derrotas directas por título. En eliminatoria, la caída 2-0 en Cincinnati ante Estados Unidos y la derrota 2-1 ante Canadá en Edmonton lo hicieron perder posiciones dentro del Octagonal.
Fuera de la región, los amistosos ante selecciones de mayor jerarquía también dejaron señales claras. La derrota 4-0 ante Argentina en 2019 y el 3-0 frente a Uruguay en 2022 expusieron diferencias en ritmo y contundencia, en partidos donde México no logró sostener el trámite ni competir desde el marcador.

En el Octagonal, México sostuvo una primera vuelta sólida, pero el cierre lo obligó a asegurar su posición en las últimas jornadas. El triunfo 1-0 ante Panamá en el Estadio Azteca resultó clave para mantener el control de la clasificación, mientras que la victoria en Honduras, también por la mínima con gol de Edson Álvarez, encaminó el cierre.
En la última jornada, México se impuso 2-0 a El Salvador en el Estadio Azteca, resultado con el que aseguró el segundo lugar del Octagonal con 28 puntos y su clasificación directa a la Copa del Mundo.
El proceso cerró con una selección que sostuvo resultados en la eliminatoria, pero que acumuló cuestionamientos a lo largo del ciclo, marcada por la presión mediática tras las derrotas ante Estados Unidos, por la percepción pública alrededor del funcionamiento del equipo y por decisiones puntuales de Gerardo Martino que acompañaron el desarrollo del proceso.
