La euforia por el triunfo sobre Ecuador quedó atrás. Apenas unas horas después de asegurar su boleto a los Octavos de Final de la Copa del Mundo, la Selección Mexicana regresó al trabajo en el Centro de Alto Rendimiento con una sesión enfocada exclusivamente en la recuperación física.
Lejos de los ejercicios tácticos o los trabajos intensos con balón, el cuerpo técnico encabezado por Javier Aguirre optó por una práctica regenerativa. Los futbolistas que tuvieron mayor desgaste frente a Ecuador realizaron actividades de recuperación, mientras que el trabajo futbolístico fue prácticamente inexistente durante la jornada.
La prioridad del cuerpo técnico es clara: recuperar piernas y evitar cualquier contratiempo físico antes del duelo frente a Inglaterra, un rival que exigirá la mejor versión del conjunto mexicano.
Como parte de la planificación, los jugadores recibieron la tarde libre para descansar y convivir fuera de la rutina habitual de concentración. Una pequeña recompensa después de superar una eliminatoria que devolvió la ilusión a la afición mexicana.
Además, la Selección cerrará filas durante los próximos días. Los entrenamientos previos al choque contra los ingleses se realizarán a puerta cerrada, una medida que permitirá trabajar aspectos tácticos y estratégicos lejos de las miradas externas.
México ya dio el primer golpe en la fase de eliminación directa. Ahora, con menos reflectores y más trabajo interno, el Tri comienza a preparar una de las pruebas más exigentes de su Mundial.