El Nemesio Diez volvió a hacer honor a su apodo. En una noche cargada de intensidad, presión y futbol ofensivo, el Toluca aplastó 4-0 al Los Angeles FC y selló su boleto a la gran Final de la Concacaf Champions Cup con un contundente 5-2 global. Los dirigidos por Antonio Mohamed firmaron una actuación dominante, impulsados por una afición que convirtió cada minuto en un auténtico infierno para los estadounidenses.
Tras caer 2-1 en la ida disputada en California, los Diablos salieron decididos a remontar desde el primer instante. Aunque el cuadro angelino intentó resistir apoyado en la experiencia de Hugo Lloris y la velocidad de Son Heung-min, el conjunto mexiquense poco a poco inclinó la cancha a su favor con presión alta, circulación rápida y constantes llegadas al área rival.
El momento que cambió el partido llegó apenas iniciado el complemento. Helinho abrió el marcador desde el punto penal al minuto 49, desatando la locura en el Nemesio Diez y empatando el global. El golpe anímico fue devastador para LAFC, que comenzó a perder claridad mientras Toluca aumentaba la intensidad.
Con el estadio completamente encendido, Everardo López apareció al minuto 58 para marcar el segundo de la noche y darle la vuelta definitiva a la eliminatoria. Toluca olía sangre y no dejó de atacar. Los dirigidos por Steve Cherundolo lucían superados física y mentalmente, incapaces de contener las constantes embestidas escarlatas.
La desesperación terminó por consumir a los visitantes. Ryan Porteous fue expulsado al 86’, dejando al conjunto angelino con diez hombres y prácticamente entregado en la serie. Fue entonces cuando apareció Paulinho para ponerle firma a la goleada con un doblete en tiempo agregado. El portugués aprovechó los espacios y terminó de hundir a un LAFC que salió completamente rebasado del Infierno.
El silbatazo final desató la euforia en Toluca. Jugadores, cuerpo técnico y afición celebraron una remontada memorable que confirma el gran momento del equipo escarlata. Con autoridad, contundencia y carácter, los Diablos regresan a una Final internacional soñando con conquistar nuevamente la Concacaf y demostrar que el Infierno sigue siendo una de las plazas más temidas del continente.