La Ciudad del Sol, nombre comúnmente utilizado para referirse a Hermosillo, capital del estado de Sonora, alberga a un modesto club de fútbol de la categoría de plata del balompié mexicano: los Cimarrones de Sonora.

Tal club ganó un prestigio notable en los últimos años debido a un par de exportaciones de la cantera hermosillense: Johan Vásquez y César Montes, defensores que hoy pueden presumir ser pilares de la zaga defensiva de la Selección Mexicana, destacando como una de las zonas más sólidas dentro del esquema del conjunto Tricolor.
Para entender la relación entre ambos jugadores, debemos remontarnos a sus inicios en las fuerzas básicas del Rebaño de la Montaña. Partiendo desde César, el mayor por un año y ocho meses de diferencia, encontramos a un defensor cuyas condiciones pueden interpretarse como un oasis en medio del desierto respecto al perfil del defensa mexicano moderno, pues destaca por su estatura de 1.95 metros; un perfil ideal para un especialista en el juego aéreo, característica que hizo destacar al “Cachorro” desde divisiones inferiores con el equipo Poblado Miguel Alemán, mismo que se convertiría en Cimarrones tras mudarse en 2014 a Hermosillo, un año después de la partida de Montes a Rayados de Monterrey.
Johan Vásquez, por su parte, mantuvo el mismo proceso de formación. Incluso, los tiempos favorecieron a que su debut profesional fuese con el club sonorense, cumpliendo con un proceso soñado por cualquier jugador de la Villa del Pitic: Tercera División, Liga Premier y, por último, Expansión MX, haciendo su presentación oficial en el fútbol mexicano con la camiseta de los Cimarrones.
Vásquez es un perfil un tanto distinto: 1.85 metros, zurdo, combinación perfecta para un central de características más orientadas a la marca individual, explotando de mejor manera su velocidad e incluso contando con la capacidad de habilitarse como lateral por izquierda.
Si bien ambos coincidieron en Monterrey, las distancias entre sus carreras no permitieron observarlos juntos en el terreno de juego en bastantes ocasiones. Fue hasta el proceso olímpico de Tokio 2020 (2021) cuando tuvimos la dicha de apreciar tal coincidencia, pues fue el primer gran escenario en el cual ambos defensores demostraron su sinergia y complementación casi perfecta. El contraste en sus perfiles, zurdo y diestro, otorga una simetría táctica dentro del esquema en donde sean requeridos, ya que pueden jugar con naturalidad, sin necesidad de pararse a “pierna cambiada”. Desde entonces, han sido constantes en cada proceso de Selección.

Caso contrario a su debut en el máximo circuito, el salto europeo llegó antes para Johan, cuando en 2021, el Genoa se hizo de sus servicios luego de una gran actuación en Tokio. Montes, por su parte, dio ese gran paso en su carrera hasta después del Mundial de Catar, arribando al Espanyol de Barcelona el 26 de diciembre de 2022.
La pareja defensiva ha vivido situaciones similares en el Viejo Continente, sufriendo la amargura del descenso en dos ocasiones: César con el club catalán (2023) y con el Almería (2024); mientras que Vásquez descendió con Genoa (2022) y Cremonese (2023).
Tras esto, Montes se negó a jugar en la segunda división española; por ende, tomó la decisión de emigrar a tierras rusas, donde hoy es un pilar en el Lokomotiv de Moscú. Johan, en cambio, volvió a Génova, donde está consolidado como uno de los capitanes del equipo, en una constante lucha por evitar la pérdida de categoría.
A vísperas de un Mundial en nuestro país, es bastante claro el panorama respecto a los sonorenses, que pintan a todas luces para ser los centrales el 11 de junio en la cancha del Estadio Ciudad de México en la inauguración ante Sudáfrica.