Zapopan, Jalisco 19 de junio del 2026
Javier Aguirre su autocritica del partido de ayer.
México continúa construyendo un camino ilusionante dentro del Mundial 2026. Luego de iniciar el torneo con una victoria frente a Sudáfrica, el equipo dirigido por Javier Aguirre volvió a responder en un compromiso de alta exigencia al derrotar 1-0 a Corea del Sur en el Estadio Guadalajara.
El encuentro representó una prueba distinta para el Tricolor. A diferencia del duelo inaugural, donde México logró imponer condiciones durante gran parte del partido, ante los asiáticos tuvo que demostrar paciencia, orden defensivo y la capacidad de competir durante largos lapsos sin tener la posesión del balón.
La victoria tuvo un valor todavía mayor debido a que permitió a la Selección Mexicana llegar a seis unidades y asegurar el liderato del Grupo A.
Con ello, el conjunto nacional volverá a terminar como primer lugar de su sector en una Copa del Mundo por primera vez desde Corea-Japón 2002, justamente con Javier Aguirre como entrenador.
Además, finalizar en la cima del grupo le permitirá al Tricolor mantenerse en territorio mexicano al menos hasta los Dieciseisavos de Final, algo que el propio estratega considera una ventaja por el apoyo de miles de aficionados que han acompañado al equipo durante el torneo.
A pesar del resultado positivo, Aguirre evitó caer en la euforia y dejó claro que todavía hay aspectos por mejorar en el funcionamiento de su selección. Para el ‘Vasco’, lo más importante no fue ganar con espectacularidad, sino demostrar personalidad ante un rival que exigió al máximo a sus futbolistas.
El entrenador mexicano reconoció que el encuentro no fue brillante en términos ofensivos, aunque resaltó la inteligencia y madurez con la que su equipo supo afrontar un partido complejo.
Después de analizar el desempeño del Tricolor, Javier Aguirre explicó que los ajustes realizados después del duelo contra Sudáfrica fueron importantes para conseguir una nueva victoria.
“Luego de Sudáfrica corregimos mucho, ahora no hicimos un partido espectacular, pero sí tuvimos un buen juego. Mostramos madurez, estuvimos mucho tiempo sin la pelota, a pesar de ello no nos descompusimos. Fuimos pacientes ante un equipo muy duro que logramos anular”.
El técnico también habló sobre el hecho de haber asegurado el primer puesto del grupo, aunque prefirió mantener la calma y pensar en los siguientes objetivos del equipo.
“No tenía ese dato. En el futbol tienes que pasar página. Es algo complicado, viene Chequia, hay que ver qué rival nos toca. Es anecdótico, lo que cuenta es el lugar final. La FIFA nos pone como los 13, yo quiero decir que nos metamos entre los 10 primeros”.
“El factor México es importantísimo. Jugar en casa no tiene precio. Casa me refiero desde Ensenada hasta Cancún. Estoy contento porque garantizamos dos partidos más en nuestro territorio”.
Más allá de lo futbolístico, el estratega también dejó una de las declaraciones más curiosas de la conferencia al reconocer que con el paso de los años ha cambiado su manera de dirigir y que incluso tuvo que aceptar una batalla que antes parecía impensable: el uso de los celulares dentro de la concentración.
“Tienen un entrenador más tranquilo. Antes era bastante más intenso, bastante más ordenado. Hoy ya perdí la batalla de los celulares, ya les permito en la comida, estaba hasta la madre, lo escondían. Es un entrenador distinto, ahora le doy importancia a otras cosas”.
Con dos victorias en dos partidos, la Selección Mexicana vive uno de sus mejores arranques en una Copa del Mundo reciente. Sin embargo, Javier Aguirre mantiene los pies sobre la tierra y sabe que el verdadero reto apenas comienza.
El Tricolor todavía tiene pendiente cerrar la fase de grupos ante Chequia, pero el objetivo está claro: aprovechar la localía, mantener el nivel mostrado hasta ahora y buscar que el Mundial 2026 se convierta en una de las actuaciones más importantes en la historia del futbol mexicano.